Arquivo de Adrián Padilla

 

 


¿Pedagogía crítica o críticas
de las pedagogías?



Tratar el tema o la problemática de las pedagogías críticas implica asumir previamente posición definitoria con relación a los términos que constituyen al concepto. Es necesario fijar posición con relación a pedagogía y con relación a crítica. Aquí planteamos el concepto de pedagogía como reflexión sobre la educación como totalidad, particular estilo de pensamiento sobre los procesos de Formación en lo social. Acá nos adscribimos a la posición de la profesora Omaira Bolívar quien dice que la Pedagogía...»representa la reflexión, la interpretación sobre una realidad concreta que es la educación», diciendo mas adelante: ...»en función de su carácter histórico-ideológico como todo esfuerzo para abordar, interpretar y explicar la naturaleza y dinámica de la realidad educativa (s.n.), y como los intentos de racionalización y sistematización de las diferentes ideas e interpretaciones sobre la educación.» 1 (p. 13) Entonces, la primera aclaratoria nos conduce a afirmar que pedagogía y didáctica son dos espacios teóricos y prácticos diferenciados: la primera en el sentido de un reflexionar espontáneo o como práctica teórica en torno a la educación como totalidad socio-histórica y, la segunda, mas como acción y reflexión vinculada a la instrucción, En este plano requerimos asumir a la educación definiéndola como una totalidad concreta, diversa compleja, amplia, referida y materializada en los espacios de Formación del Ser Humano, espacios de Formación que están indudablemente signados contemporáneamente por Contextos S-H y por concepciones epistemo-metodológicas particulares. Cuando hablamos de crítica nos referimos evidentemente a criterio, a pensar con unos criterios, este «pensar con unos criterios» hoy, es crítico –es decir la crítica es crítica-, en tanto hace historia del los procesos en estudio, de los sujetos involucrados, hace «objeto» de lo otro, haciendo su historia, marcando su génesis. Es crítico aquel pensamiento que hace referencia a los contextos histórico-sociales, a la contemporaneidad como dándose contradictorio y, es crítico aquel pensamiento que cierra este ciclo con las implicaciones del pensar y del hacer, con lo utópico. Es pensamiento crítico en lo social aquello que va a tomar en cuenta niveles de lo real: lo económico, lo social, lo político y lo cultural, Cuatro conceptos que van a estar vinculados y que no pueden separarse: van los cuatro juntos siempre. Las pedagogías críticas poseen estos componentes.2

Podemos así mismo plantear una escueta taxonomía de las pedagogías indicando dos vertientes: 1) pedagogías conservadoras y 2) pedagogías progresistas, liberadoras, transformadoras. En el marco de las segundas, a su vez, podemos marcar tres grandes tendencias con muchas ramificaciones, olvidos, vericuetos, retrocesos, obviedades, etc.: a) las reflexiones pedagógicas denominadas de la reproducción; b) las vinculadas a la resistencia y, c) las pedagogías críticas3. En la pedagogía de la reproducción ubicamos a: Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron. En la pedagogía de la resistencia situamos a: Cristian Baudelot y Roger Establet. En las pedagogías críticas observamos, en el plano internacional, entre muchos/as a: A. Gramsci, W. Benjamín, la gente de Escuela de Francfort de la primera y segunda generación, H. Giroux, M. Appel, P. McLaren, B. Bernstein. En Latinoamérica y Venezuela a: Simón Rodríguez, Luís Beltrán Prieto Figueroa, a quienes colocamos de forma un tanto atrevida, pero están claramente ubicados/as contemporáneamente en esta tendencia Magaldy Téllez, Carlos Lanz, Eduardo Vásquez, Omaira Bolívar, Mercedes Fermín, Iván Illich, José Vasconcelos, Hugo Zemelman , José Martí, Lola Cendales, las/os militantes y participantes de los colectivos de FECODE y ALFORJA, Orlando Fals Borda, Paulo Freire, Dermeval Saviani, Moacir Gadotti, José Carlos Mariátegui, Oscar Jara, José Ignacio López Vigil, Rosa María Torres, Universitarios de Córdoba, Lorenzo Luzuriaga, Aníbal Ponce, Adriana Puiggros, Roberto Follari y muchas y muchos otras y otros.

La pedagogías críticas abordan el tema de la educación desde las contradicciones, tratan de identificar y trabajar las complejidades, es una pedagogía que se asume como inconclusa puesto que asume como inconclusa la educación y, es una reflexión sobre la educación en la que hay una dialéctica entre determinaciones e indeterminaciones, lo social y lo subjetivo se cruzan aquí en el tema de las indeterminaciones. Las pedagogías críticas tienen un asidero esencial que es la historia como hemos dicho, la contemporaneidad como dándose contradictorio y el tema de las utopías, que hoy mas que nunca se plantean en el marco de la pregunta de Rosa Luxemburgo «¿Socialismo o barbarie?». Las pedagogías críticas asumen un compromiso social por la liberación humana, por lo tanto esgrimen unos referentes y unas prácticas ético-políticas contrarias al conservadurismo burgués. Estas pedagogías comprometidas apoyando diversas maneras los procesos orgánicos de los sectores y clases dominadas. Esta pedagogía no es genuflexa. Como hemos dicho, estas particulares reflexiones van a estar partiendo de los contextos histórico-sociales, por lo tanto de los elementos económicos, sociales, políticos, culturales, para determinar el Ser y el Deber Ser de lo educativo y lo educacional. Esta pedagogía hace lo que la gente buena-gente: vive, observa, pregunta, dialoga, critica, debate, organiza, lucha, conquista, mantiene posiciones, vive, observa, pregunta, dialoga, critica, debate, organiza, lucha, conquista, mantiene posiciones, vive, observa, pregunta, dialoga, critica, debate, organiza, lucha, conquista, mantiene posiciones …y si masomedito !.

Referencias
1 Bolívar, Omaira (1989): Unidad Metodológica. Criterios generales. En: Hernández, Rosario, et. al. Introducción a la Pedagogía. Caracas: UCV-FHE-Escuela de Educación- EUS. p. 53
2 En este sentido encontramos un conjunto importante de autoras/es, como ejemplo, presentamos unas consideraciones de Peter McLaren (1.997, p. 107) en torno a la pedagogía crítica: «La pedagogía crítica en sus muchas y diversas encarnaciones ha estado desde sus primeros desarrollos, en una situación de colisión con el fortalecimiento de los estudiantes como Verkindividualitat, o individuo autónomo. El fortalecimiento de uno mismo sin atender a la transformación de las estructuras sociales que moldean los propios elementos no es un fortalecimiento real, si no una ingenua estancia en una versión de terapia humanista en la que la catarsis es confundida con la liberación. La pedagogía crítica es algo mas que la desacralización de las grandes narrativas de la modernidad, y pretende establecer nuevas fronteras morales y políticas para la lucha emancipatoria colectiva, en las que tanto las narrativas sometidas como las nuevas puedan ser escritas y voceadas en la arena de la democracia. (...) La pedagogía de la liberación actúa fuera de los límites inviolables del orden, en la escisión entre una praxis subversiva y una utopía concreta. Recupera la historia no como sometida a la experiencia, sino como una forma de proporcionar aquellas memorias que han sido vigiladas en silencio con una voz inmutable ante los ecos de la industria o los motores del progreso 3 Peter McLaren, en un seminario en Caracas, D.C. en octubre 2008, afirmaba la necesidad de ubicar una tendencia revolucionaria en la pedagogía crítica, lo cual implicaría hacer referencia a una pedagogía crítica revolucionaria.



*Adrián Padilla Fernández é venezuelano, jornalista, doutor em comunicação pela ECA/USP.

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